La piel es el órgano más grande del cuerpo. La piel y sus derivados (cabello, uñas y glándulas sebáceas y sudoríparas), conforman el sistema tegumentario y entre las principales funciones de la piel está la protección. Ésta protege al organismo de factores externos como bacterias, sustancias químicas y temperatura. La piel contiene secreciones que pueden destruir bacterias y la melanina, que es un pigmento químico que sirve como defensa contra los rayos ultravioleta que pueden dañar las células de la piel.

Otra función importante de la piel es la regulación de la temperatura corporal. Cuando se expone la piel a una temperatura fría, los vasos sanguíneos de la dermis se contraen, lo cual hace que la sangre, que es caliente, no entre a la piel, por lo que ésta adquiere la temperatura del medio frío al que está expuesta. El calor se conserva debido a que los vasos sanguíneos no continúan enviando calor hacia el cuerpo. Entre sus principales funciones está el que la piel es un órgano sorprendente porque siempre protege al organismo de agentes externos.

La piel tiene un tejido entre la dermis y epidermis que se conoce como “manto ácido” por tener un nivel de pH ligeramente ácido. Es la película natural que la protege, está formada por glándulas sebáceas y sudoríparas. Una piel sana tiene un pH 5.5 con una leve tendencia ácida para proteger la superficie de la epidermis de ciertos microrganismos. Cuando el manto ácido se ve afectado, la piel pierde humedad y genera tendencia a infecciones u otros daños que aceleran el envejecimiento de la piel.

El pH de nuestra piel varía entre 4.5 y 5.8 y lo ideal es que después de lavarla, tarde de una a dos horas en retomar su nivel normal. Si se altera, se vuelve más alcalino y la piel es más propensa a las bacterias. Es muy probable que se desarrollen problemas como dermatitis, rosácea o prurito.

¿Qué puedo hacer para mantener el pH de la piel?

EVITAR LIMPIADORAS CON SULFATO DE SODIO (SLES) 

No busques la sensación de limpieza extrema que te deja la cara acartonada y sin un rastro de grasa natural. Esto le suele pasar a todas aquellas personas con pieles grasas, (si no puedes con tu enemigo, alíate a él). Si alteramos tanto el ph  la piel se defiende fabricando más. Es igual al que es moreno, rubio, pelirrojo… te ha tocado esa piel, pues a cuidarla y mimarla.  Evita las limpiadoras que contienen irritantes (SLES), si te gusta que haga espuma, busca las que tienen como base ácidos grasos o a base de plantas.

NO LAVAR DEMASIADO

Al hacerlo solo provocamos resequedad e irritación. Lo ideal es lavarla dos veces al día si eres de piel grasa (mañana y noche) y una vez al día (en la noche) si tienes piel seca, normal o mixta. Busca limpiadoras suaves o dermolimpiadoras y de preferencia sin Lauril Sulfato de Sodio (SLES detergente surfactante, muy efectivo agente formador de espuma) o uno que no sea tan abrasivo para proteger el pH.

Lo ideal sería, si por la noche haces la doble limpieza desmaquillando con agua micelar, aceite o leche limpiadora para retirar el maquillaje, exceso de grasa o restos de polución, y después, un gel desmaquillador. Ya obtendremos una limpieza más que completa, no es necesario por la mañana volver a repetir, solo utilizar agua micelar.

NO LIMPIAR DEMASIADO POR LA MAÑANA

Como ya hemos comentado lo ideal es por la noche, ya que estamos menos horas expuestos a la polución y sin maquillaje. Las horas de descanso el cuerpo se regenera y absorbe con más facilidad los nutrientes de los cosméticos. Por la mañana os aconsejamos utilizar agua micelar o tónico para retirar la grasita y restos de productos. Varios estudios muestran que las personas que se lavan la cara con limpiadores con SLES, están 50% menos protegidas del sol porque quitan la barrera lipídica de la piel.

¿POR QUÉ ES IMPORTANTE UTILIZAR TÓNICO?

Muchas personas piensan que el tónico es inútil, pero las profesionales en cosmética consideramos al tónico cómo un aliado para corregir el balance del pH. Con lo cual difiero, hay que utilizar este cosmético para facilitar lo antes posible la restauración del manto hidrolipilico y preparar la piel para los próximos productos.

ADIOS A LA EXTREMA  EXFOLIACION

Exfoliar es importante para remover las células muertas que se acumulan en la superficie de la epidermis. Lo mejor es hacerlo con productos que contienen AHA o BHA dos veces a la semana. Los AHA (Alfahidroxiácidos) y los BHA (Betahidroxiácidos) son exfoliantes químicos que eliminan la acumulación de células muertas para dejar tu piel más suave. Reduce el uso de scrubs porque solo lastiman, también hay que ser cuidadosas con sistemas caseros porque pueden irritar.  El acné y los granos pueden salir por exagerar en la limpieza y exfoliación, ya que estás removiendo los lípidos naturales y dejando sin protección la piel.

POCO VAPOR

El vapor y las saunas a pesar de que son para sacar toxinas de la piel pueden dañar la cara, afortunadamente ya en casi en todos los gabinetes de estética se utiliza para las higienes faciales el Ultrasonido (aparato profesional menos agresivo que el vapor) sobre todo a quienes tienen rosácea o piel sensible, pues daña el manto ácido y se pierde humedad. Si te ánimas a hacer un Circuito Hidrotermal, te aconsejamos que utilices una toalla mojada sobre la cara y si lo combinas con la Higiene Base el paso de aparatología no se haría.

NO SOBREESTIMULES CUANDO TU PIEL NO ESTA LIMPIA

En nuestro caso, nos encontramos con mucha gente que no se desmaquilla para hacer un Circuito Hidrotermal. Esto puede provocar que la suciedad penetre en el poro, de ahí que cuando se hace el contraste de temperatura de la pileta de agua fría, es una acción para cerrar poros, entre otros beneficios. En este caso al no tener la piel limpia se queda dentro del poro la suciedad, y por tanto más que beneficios vas a obtener una piel asfixiada. Lo ideal, piel limpia antes de realizar cualquier tratamiento con hidroterapia o tratamientos tanto faciales como corporales.

NO AL ABUSO DE TRATAMIENTOS

Cuidado con el tipo de tratamientos que usas. Los productos que contienen altos contenidos de alcohol pueden remover el manto ácido. Muchos medicamentos para acné son muy abrasivos y pueden dañarlo.

Busca que tus productos tengan:

  • Humectantes: Para frenar la pérdida de agua por evaporación. Como glicerina, el propilengilcol y el sorbitol.
  • Hidratantes: Son moléculas hidrófilas análogas a los componentes de la piel. Como urea, creatinina, glucos, fructosa, miel, vitamina B, C, biotinina y carnitina.
  • Macromoléculas: Son polímeros hidratantes, debido a su peso molecular no penetran en el estrato corneo, pero son sustancias filmógenas, que forman una película semipermeable, las encontramos en la elastina, colágeno y ácido hialurónico.
  • Sustancias oclusivas y filmógenas: Estas sustancias forman una película en la superficie cutánea, mejorando la retención de agua. Pueden ser, siliconas, ceras, aceites vegetales, grasas, lanolina, etc..
  • Dermalípidos: son lípidos afines a la piel. Pueden ser los fosfolípidos, ceramidas, ácidos grasos esenciales, algunos aceites vegetales (borrajas, onagra, soja y rosa mosqueta).

Cuando los niveles de lípidos son bajos, la barrera de la piel se debilita, permitiendo que la hidratación se escape de la piel. Aplicar cosmética rica en estos componentes, ayuda a restaurar la barrera y mantener la hidratación.

NO TE DUCHES DESPUÉS DE HACER ALGÚN TRATAMIENTO

Siempre recomendamos no ducharse cuando terminan de realizar cualquier tratamiento ya sea con hidroterapia, tratamientos faciales o corporales. ¿Por qué? Porque ya estamos alterando de nuevo el ph. Y volvemos a lo mismo, pueden irritar y promover la salida de granos, es mejor dejar la grasa natural de tu piel, para que te proteja.

APLICA CREMA HIDRATANTE DE MANOS

En estos días en los que nos estamos lavando las manos más que nunca, y además, estamos usando para la limpieza y desinfección productos más agresivos que de costumbre, es importante hidratarnos bien las manos. Para ello es recomendable utilizar una crema hidratante, como por ejemplo, esta de Skeyndor que es la que nosotros usamos en Vaho Spa Center